Escribo: algo que me pasó
Contar algo que te ocurrió de verdad se llama anécdota. Es corta, es tuya y va entera en pasado: es el mejor sitio para practicar lo de este tema.
Los cuatro pasos
Empieza colocando al lector: «El verano pasado, en casa de mis abuelos…».
Primero una cosa y luego la otra. Si te saltas el orden, no se entiende.
Lo divertido o lo sorprendente se cuenta al final, no al principio.
Una frase al final: si te reíste, si te asustaste, si aprendiste algo.
Una anécdota terminada
El verano pasado fui a casa de mis abuelos, en el pueblo. Una mañana mi abuelo me pidió que le ayudara a dar de comer a las gallinas. Yo abrí la puerta del corral y todas salieron corriendo a la vez. Estuvimos media hora persiguiéndolas por el huerto. Al final las metimos otra vez, pero yo acabé con una pluma en la cabeza. Nunca me había reído tanto con mi abuelo.
No cambies de tiempo a mitad
Es el fallo que más se repite: se empieza en pasado y sin darse cuenta se salta al presente.
Cuando termines, subraya todos los verbos y comprueba que están en el mismo tiempo. Es la revisión más rápida que existe y quita casi todos los fallos.
