Escribo: el diálogo
Un diálogo es una conversación puesta por escrito. Es el sitio donde más pronombres vas a usar, porque todo el rato aparecen yo y tú.
Las tres reglas de oro
Cada vez que alguien habla, su frase empieza con una raya (—), pegada a la primera palabra y sin dejar espacio. No es un guion: es más larga.
Cuando le toca al otro, se baja a la línea siguiente. Así se ve de un vistazo quién habla.
Después de la frase puedes añadir «—dijo Ana», «—preguntó el abuelo», «—gritó Marcos». Ojo: delante de esa raya no se pone punto; el punto va al final del todo.
Un diálogo bien escrito
Fíjate en la tercera línea: acaba en «Rulo» sin punto, porque detrás viene el verbo de hablar. En las otras dos, la interrogación y la exclamación sí se quedan.
Verbos para no repetir «dijo»
Cada uno cuenta algo distinto sobre cómo habla el personaje.
El fallo típico
Los dos personajes están en la misma línea: no se sabe dónde acaba uno.
—Sí —dijo Luis.
Antes de escribir, imagina la escena y pregúntate quién habla primero. Un diálogo se entiende cuando el lector puede oír a los dos por turnos.
